ABA English representa la simulación mediante inteligencia artificial una conversación en inglés entre profesor y alumno de unos 5 minutos. Un tiempo más que suficiente para que la máquina (un Echo Show de la gama Alexa de Amazon) proporcione el nivel de inglés del alumno. Detrás de su desarrollo están profesores, lingüistas, ingenieros y programadores que, juntos, toman decisiones en cuanto a los escenarios posibles que se pueden dibujar y que la máquina tiene que incorporar para tomar las decisiones correctas.

La clave de este enfoque es el papel de los profesores: ellos observan el comportamiento de los alumnos a través de los datos que recopilan las máquinas, los categorizan en base a teorías pedagógicas y lingüísticas, y sobre todo, analizan a la persona que se esconde tras los datos. Así, la inteligencia artificial cambia el papel que adopta el profesor. Y no lo reemplaza. Los profesores están involucrados en primera línea: hay que educar y entrenar a las máquinas.

Aún resulta extraño oír hablar de inteligencia artificial en las aulas, donde la realidad avanza a un ritmo mucho más pausado. Sin embargo, el campo educativo es uno de los que más podría verse reforzado gracias a la capacidad de la IA para contribuir a la personalización del aprendizaje con el aprendizaje adaptativo.

La combinación de sistemas de aprendizaje online y de tutores inteligentes contribuirá en un futuro a extender la educación más allá de las paredes del aula. Muchos adultos también podrán ampliar sus conocimientos de manera sencilla, lo que también favorecerá a la educación continua de una sociedad que no se puede permitir dejar de aprender.

El futuro de esta tecnología aplicada a la educación pasa por conjuntar desarrollo técnico y desarrollo pedagógico. Sin una incorporación de los conocimientos pedagógicos no es posible una evolución positiva en el campo educativo, pero tampoco es posible este avance si los profesionales que han de participar en ella no poseen unos conocimientos técnicos adecuados.

Y en particular para el aprendizaje de idiomas, el mejor sistema inteligente será el que logre la capacidad para empatizar, un componente social intrínseco al lenguaje y a la comunicación humana que no podemos obviar. Falta muchísimo para llegar a esto. Mientras tanto, lo mejor es que los profesores estén detrás de las maquinas.

Profesores que educan a las máquinas

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